Casa del Viento

Tres líneas sostienen el proyecto de una casa abierta al viento, en constante intercambio con el entorno para el que fue concebida.

180 grados de vista al Tepozteco integran el proyecto con la leyenda originaria de este relieve: ¿Qué pasaría si los zurcos provocados por la erosión de viento y agua sobre el Tepozteco fueran producto de los míticos hachazos de habitantes enojados contra su Dios?

Tres fragmentos de tierra, caídos del Tepozteco y vueltos muro. El espacio habitable integra los materiales típicos de la región en ambientes acogedores, abiertos a la experiencia del campo.

Casa del Viento oculta rincones de intimidad, con detalles sustentables: una terraza lista para meditar, pequeños balcones en los que visita el sol, una alberca que ambienta la plática del día con el reflejo del tepozteco.

El diseño de la casa reutiliza el agua de lluvia y conserva la temperatura de los espacios interiores con una zona verde en la terraza principal.

Casa del viento prolonga el terreno de la ficción y lo convierte en espacios. Nace un lugar de descanso, abierto hacia el entorno, acogedor al interior.

Cada habitación envuelve al habitante en el paisaje mismo, del que él, con su presencia, es un nuevo escultor.