Dogchitecture México 2013

Nadie dudaría que un perro forma parte de aquello que denominamos como el mundo de lo “Natural” un término abstracto que al día de hoy parece haber perdido todo su significado.

Dicho animal, proviene de una cadena evolutiva que tiene sus inicios cercanos en el lobo y deriva en el perro salvaje. Es decir, el perro domesticado como lo conocemos hoy en día, es parte de un experimento genético llevado acabo por el hombre a lo largo de muchos años; casi todas de las razas existentes son parte de un diseño personalizado para cumplir con una tarea específica: cazar, recolectar, acorralar, proteger, etc. El ser humano es un ser social por naturaleza, y el perro su mejor intento de domesticar naturaleza para combatirlo, “el mejor amigo del hombre”.

Las necesidades básicas de un perro son: comer, jugar, dormir, ir al baño, la higiene, la actividad física, así como la necesidad de un tener un espacio propio. Esta última, es cubierta por el perro rascando un agujero en el piso generando una madriguera, donde preferentemente los costados y la espalda deberán de quedar cubiertos por seguridad y resguardo de temperatura. Nuestra versión de lo mismo, una casa con forma de la típica iconografía de una vivienda humana; y no satisfechos con eso, hay que enseñarles una serie de trucos innecesarios para su naturaleza, a manera que puedan compartir una vida en familia, y comportarse a la altura de cualquiera de sus miembros.

En un intento por lograr controlar las causas y efectos del mundo, creamos objetos y procesos que nos permiten obtener lo mejor de ambas condiciones, de lo natural y de lo artificial; el mundo de lo “naturalmente/sintético” donde no existen variables incontrolables y todo está dirigido hacia el confort del hombre. Un pasto que no hay que regar, un material eterno que no hay que remplazar, la posibilidad de determinar la estética en un ser humano, son solo algunas de nuestras falsas ideas de cómo generar “progreso y evolución”. En nuestra evolución radica nuestra vulnerabilidad.

 

“TANGLE” representa una crítica a todos estos procesos de naturaleza sintética, donde a partir del rediseño de una vivienda para un perro, ridiculizamos el concepto de manera tal que se hiciera evidente. Una casa para perro creada a partir del uso de materiales sintéticos (Rodillos de polietileno expandido) forrados en fieltro, tejidos a partir del uso de una técnica utilizada por algunos animales para tejer sus nidos y madrigueras.

El perro, un pedacito de naturaleza sintética al alcance de cualquier hogar…

Créditos de Proyecto: A-001 Taller de Arquitectura

Colaboración:

  • Malke Gold
  • Arturo Olavarrieta
  • Mariana Espinosa