Pretmex

Un límite invita a doblar las reglas. Se convierte en el recurso más preciado para un creador.

Las oficinas de la microfinanciera Pretmex fueron un ejemplo de esta posibilidad. El espacio era pequeño, los recursos escasos, el potencial de la empresa amplio. La contundencia del piso en concreto fue un acierto a respetar, sobre de él generamos cuatro espacios.

A partir de una estructura de tablaroca en cruz –similar a una gráfica financiera vista del cielo– inclinamos las superficies 30 grados consecutivos en diferentes sentidos. La mirada sigue aristas que se prolongan hacia un infinito vertical.

Concreto, vigas, vidrio, tablaroca e inclinación fueron elementos suficientes para construir un espacio escultórico que prescinde de la decoración y subraya lo esencial: el pensamiento estratégico necesario para el éxito.