¿Cuánto necesitas ganar para acceder a una vivienda en la Ciudad de México?
Vivir en la Ciudad de México siempre ha sido complicado, pero en los últimos años, acceder a una vivienda digna se ha vuelto especialmente difícil para la mayoría de las personas. Ya sea para comprar o rentar, los precios han aumentado más rápido que los salarios, lo que ha generado un desbalance cada vez más notorio.
Este problema no solo afecta a jóvenes que empiezan su vida laboral. También impacta a cualquier persona que no forme parte del pequeño porcentaje con altos ingresos o patrimonio previo.
Comprar vivienda: ¿cuánto hay que ganar?
Hoy, un departamento de tamaño promedio en una zona con servicios básicos (transporte, comercios, seguridad) ronda entre 2 y 4 millones de pesos. Para poder cubrir una hipoteca de ese monto, el ingreso mensual tendría que estar entre los $40,000 y $60,000 pesos, dependiendo del enganche, el plazo del crédito y las condiciones del banco.
Esto deja fuera a la gran mayoría de la población. El salario promedio mensual en la CDMX está por debajo de los $15,000 pesos. Incluso quienes tienen empleos formales, con prestaciones, enfrentan dificultades para ahorrar lo suficiente para un enganche o cumplir con los requisitos del crédito.
Rentar también se ha encarecido
Ante la imposibilidad de comprar, muchas personas siguen rentando. Sin embargo, los precios también han subido de forma constante. Una renta básica en zonas bien ubicadas puede costar entre $10,000 y $20,000 pesos mensuales. Y en muchos casos, los departamentos no están en buenas condiciones o exigen contratos y depósitos que representan una barrera de entrada.
Destinar más del 30% del ingreso mensual a la renta ya se considera una carga económica excesiva. Pero en la práctica, muchas personas destinan entre el 40% y el 60% de sus ingresos solo a vivienda.
El CoLiving: una alternativa más viable
En este contexto, el CoLiving se presenta como una opción funcional para quienes buscan vivir bien ubicados, sin asumir los altos costos de una renta tradicional o la deuda de una hipoteca. A diferencia de compartir un departamento informalmente, el CoLiving está diseñado para ofrecer espacios individuales y compartidos con mayor organización y comodidad.
Los cuartos privados en estos espacios suelen incluir:
- Cama
- Baño privado
- Escritorio
- Closet o espacio de almacenamiento
Mientras que las áreas comunes —compartidas con otros residentes— suelen incluir:
- Cocina equipada
- Sala o zona de estar
- Espacio de coworking
- Lavadoras y secadoras
- Servicios incluidos (luz, agua, internet, mantenimiento y limpieza)
Este modelo permite a muchas personas vivir en zonas céntricas, con buena infraestructura, por un precio mensual más accesible que rentar un departamento por su cuenta. Es una solución especialmente útil para personas solas, profesionistas, trabajadores remotos, personas separadas o adultos mayores que buscan comodidad sin aislamiento.
El CoLiving no pretende reemplazar todas las formas de vivienda, pero sí representa una alternativa práctica, accesible y bien equipada para muchas personas, en distintas etapas de su vida.